Sensibilidad al Contraste y la Terapia Visual


Una de las mediciones estándar para valorar la agudeza visual utilizada en todo el mundo optométrico y oftalmológico, es la Cartilla de Snellen, dicha evaluación es una medida “cuantitativa” que proporciona información sobre qué tan bien ve una persona, pero no dice nada sobre la “calidad” de la visión ni sobre la función visual en el mundo real.

La visión del mundo real no es siempre un alto contraste de blanco y negro, el mundo exterior tiene objetos que vistos bajo una variedad de condiciones visuales degradantes como humo, polvo, lluvia, sol brillante o situaciones de penumbra, varían en brillo, contraste e incluso tamaño, por ejemplo, en un día nublado o lluvioso los objetos parecen estar más lejos de lo que se encuentran en realidad.

Esta variedad de condiciones y otros factores relacionados como, las características generales y la salud ocular de la persona que ve, afectan el entorno visual de acuerdo a las diferentes frecuencias espaciales dadas por la luminosidad, orientación y tiempo de exposición.

Una manera de evaluar la agudeza visual que simula más cercanamente a un ambiente normal es mediante la prueba de Sensibilidad al Contraste. La medida de la sensibilidad al contraste (SC) determina el nivel de contraste más bajo que puede ser detectado por el paciente para un tamaño determinado de estímulo.

Se puede decir que la Sensibilidad al Contraste (SC) es diferente a la Agudeza Visual (AV), porque mide dos variables de forma independiente: tamaño y contraste, mientras que la AV sólo mide tamaño, debido a que su contraste es siempre constante (negro sobre blanco) y alto (98% a 100%). En muchas ocasiones, el paciente puede ser capaz de leer hasta el 20/20 de la tabla de Snellen, lo cual indicaría una agudeza visual normal; sin embargo, esto no necesariamente evalúa la calidad o funcionalidad de la visión.

La prueba de sensibilidad al contraste es útil porque proporciona información adicional acerca de pérdida de visión por afecciones en el nervio óptico, maculares o retiniales, ambliopía, o deficiencias en la visión del color que pueden afectar la función visual en mayor o menor grado y que no son detectados por el alto contraste de los test de agudeza visual de Snellen.

Existen varias pruebas que evalúan la sensibilidad al contraste, cuya facilidad y confiabilidad varían entre sí, una de ellas es Functional AcuityContrast Test (FACT), diseñada por Arthur Gingsburg que examina 5 frecuencias espaciales (tamaño) mediante patrones verticales, horizontales y oblicuos y 9 niveles de contraste en diferentes tonalidades de grises que van disminuyendo en sensibilidad.

Test de sc.png

 

Las frecuencias espaciales bajas (Filas A-B) evalúan la sensibilidad de objetos grandes

Las Filas (B-C-D) se refieren a frecuencias espaciales medianas.

Las frecuencias espaciales altas (Filas D-E) evalúan la sensibilidad de objetos muy pequeños

El paciente debe determinar la menor cantidad de contraste que puede percibir para cada fila (A,B,C,D,y E) y reportar la orientación de cada uno: derecha, izquierda o arriba. El último patrón correcto reportado por el paciente para cada frecuencia es registrado en la hoja de resultados de la curva de SC.

Según la prueba (FACT) las cataratas tempranas por ejemplo, causan pérdida de SC similar a los desórdenes refractivos a frecuencias espaciales altas D-E.

El Glaucoma puede reducir la SC en todos los tamaños de rejillas, pero un número de estudios han mostrado SC reducida mayormente a la mitad de las frecuencias espaciales, especialmente en la columna C.

La Degeneración macular, Retinopatía diabética, así como la Ambliopía presentan pérdida de SC mayor para todos los tamaños de rejillas.

Neuropatías ópticas puede afectar la SC sobre algunos o todos los tamaños de las rejillas, la esclerosis múltiple puede a veces afectar solo los tamaños de mediana frecuencia.

Sin embargo, muchas personas con agudeza visual normal (20/20), sin problemas de visión o enfermedad de los ojos, puede tener diferencias significativas en la sensibilidad al contraste que pueden afectar su capacidad para distinguir diferencias al ver letras, siluetas, caras, formas o figuras sobre un fondo.

 

caras sensibles al contraste

 

Por esta razón, en todos los pacientes que inician un programa de entrenamiento visual y cognitivo, aplicamos la Prueba de Sensibilidad al Contraste (FACT), como una herramienta adicional para tener un panorama más completo acerca de la función visual.

Antes de iniciar la terapia visual, los pacientes  presentan generalmente una curva de sensibilidad al contraste en medias o bajas frecuencias espaciales, incluso algunos, por debajo del rango normal, al término del entrenamiento aplicamos nuevamente la prueba y hemos observado en todos los casos una mejoría en la sensibilidad al contraste con curvas de aumento significativo en las frecuencias espaciales altas.

 

SC2 001.jpg

¿Qué información adicional proporciona?

De acuerdo con el Análisis de Fourier o Teoría de los Canales Visuales, el procesamiento visual está organizado en una serie de canales paralelos e independientes (el consenso dice que de 5 a 6 canales) que alimentan el cerebro y cada uno de ellos está “sintonizado” con los objetivos de un tamaño diferente y más que unir las piezas del entorno visual como un rompecabezas, el entorno se rompe de acuerdo con las diferentes frecuencias espaciales y es así como esta información reconstruye la escena visual.

La teoría sugiere que cada uno de esos canales visuales tiene una máxima sensibilidad a una frecuencia espacial, así que cada uno responde a un estímulo al que es sensible, algunos responden solo a objetos de mayor tamaño, es decir, tiene una resolución espacial gruesa, equivalente a 20/200, algunos a tamaño intermedio 20/60 y otros a objetos pequeños y reportan los detalles más finos a expensas de la mayor resolución posible.

Cada canal alimenta la memoria visual y a su vez, ésta se puede encargar en determinado momento de alimentar información faltante cuando la imagen no es clara (por ejemplo, imágenes emborronadas por niebla, lluvia, humo, polvo, etc.). Ante estas circunstancias, tan solo la transmisión de datos por el canal de menor resolución es posible, porque el sistema de memoria visual “rellena” detalles no vistos en realidad.

La sensibilidad al contraste se relaciona con la ejecución de muchas tareas diarias; por ejemplo, las frecuencias medias y altas permiten una lectura fluida, percepción de caras, movilidad suficiente, apreciación de distancias, reconocimientos de objetos.

Según la **Teoría de los canales de visión: si la imagen visual está construida por píxeles (unidades de resolución) como en la pantalla de una computadora, se puede decir que entre más fino sea el sistema de píxeles, la imagen se construye con mayor información y ésta a su vez, se percibe más detallada por el cerebro.

Esto nos demuestra que al desarrollar habilidades visuales mediante la Terapia Visual se mejora la capacidad del sistema visual para procesar información espacial y temporal aumentando la capacidad para apreciar mejor los rasgos distintivos de los objetos cotidianos que vemos por su relación con otros objetos en el contexto en el que aparecen, esto significa que:

¡Cuánto más profundo mires, más verás¡¡¡¡

 

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2 pensamientos en “Sensibilidad al Contraste y la Terapia Visual

  1. Pingback: Sensibilidad al Contraste y la Terapia Visual | Problemas de Aprendizaje y Visión | OPTICA ALOMAR BARCELONA @opticaalomar

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